El Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, en colaboración con la Comunidad de Madrid, activa un nuevo dispositivo de atención psicológica a profesionales y personas mayores de las 14 residencias que fueron evacuadas durante los incendios de la Sierra Oeste.
El dispositivo, solicitado por la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, se desarrollará mediante intervenciones presenciales en cada una de las residencias, adaptando la intensidad y organización de las actuaciones al tamaño del centro y al impacto generado por la emergencia.
Psicólogos y psicólogas expertas en intervención psicológica con personas mayores y en situaciones de crisis trabajarán, en coordinación con la Dirección General de Atención al Mayor y a la Dependencia, en el fortalecimiento de la recuperación psicológica de las personas residentes y de los equipos profesionales de estos centros mediante el desarrollo de intervenciones psicológicas grupales, orientadas a la psicoeducación, el apoyo emocional y el refuerzo de los recursos personales y colectivos de afrontamiento, permitiendo, además, identificar de forma precoz aquellas situaciones que puedan requerir una atención psicológica especializada.
Dentro de este recurso, se ofrecerán sesiones grupales para ayudar a las personas mayores a gestionar el impacto emocional de lo ocurrido y prevenir situaciones de estrés. El objetivo es favorecer que las personas puedan comprender las reacciones emocionales experimentadas tras la emergencia, compartir aquellas vivencias que deseen expresar y conocer estrategias sencillas que faciliten la recuperación de la sensación de seguridad y bienestar.
En el caso de los y las trabajadoras de estos centros, se realizará una intervención específica orientada a facilitar la elaboración de la experiencia vivida desde el punto de vista organizativo y emocional, reconocer el esfuerzo realizado durante la emergencia y proporcionar pautas de autocuidado y apoyo mutuo que contribuyan a reducir el impacto acumulado tras la situación de crisis.
Con los equipos profesionales, la intervención estará orientada a reconocer el esfuerzo realizado durante la emergencia, normalizar las reacciones emocionales asociadas a situaciones de elevada exigencia asistencial y proporcionar estrategias de autocuidado.