La Mesa Redonda "Trabajo, desigualdad y salud mental de las mujeres", organizada por el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid en el contexto del proyecto de divulgación científica “Psicología que Transforma”, ha puesto de manifiesto que la desigualdad laboral es un fenómeno estructural que no termina con la ruptura de los techos de cristal. Una vez que se han eliminado, hay que poner en foco en la calidad y el contexto de las oportunidades que les llegan a las mujeres en su ámbito de trabajo.
Este ha sido un nuevo encuentro de “Psicología que Transforma”, enmarcado en el área de trabajo de “Mujer”, el primer que se celebra en esta área. El proyecto de transferencia de conocimiento puesto en marcha por el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid se compone, además, de otros tres ejes: “Convivencia”, “Discapacidad y Equidad” e “Inteligencia Artificial e Innovación”. Para ampliar información sobre “Trabajo, desigualdad y salud mental de las mujeres” puedes acceder al documento de transferencia, disponible en nuestra web.
Una de las primeras conclusiones de la Mesa Redonda recalca que algunos fenómenos que todavía se dan en el ámbito de la desigualdad laboral, como el techo de cristal, la brecha salarial, la segregación ocupacional o la exclusión, no se pueden explicar únicamente como decisiones personales de las mujeres en cuanto a carrera profesional, sino que son dinámicas sociales que se mantienen y condicionan el reconocimiento de su trabajo.
Esta desigualdad impacta en la salud mental femenina. A la propia falta de reconocimiento profesional se le suman la percepción de injusticia, la exclusión, la sobrecarga, la inseguridad profesional y tener la necesidad constante de demostrar su valía. Estos factores se asocian con desgaste emocional, menor autoestima, pérdida de confianza institucional, estrés y mayor riesgo de malestar psicológico.
Además, aunque las mujeres ya se encuentren en puestos de liderazgo, el techo de cristal no ha desaparecido, puesto que, a pesar de ocupar espacios de responsabilidad, siguen existiendo barreras menos visibles: sesgos, exigencias diferentes, falta de apoyo, menos acceso a redes de influencia y dificultad para ascender en las mismas condiciones. En este sentido, aparece el conocido como síndrome de la abeja reina, que se produce cuando las mujeres en estos puestos se alejan de sus compañeras o legitiman jerarquías de género porque sientes que deben diferenciarse para ser reconocidas. Esto no debe entenderse como una característica de las mujeres, sino como una respuesta adaptativa en entornos organizacionales masculinizados y en los que el éxito se asocia a rasgos tradicionalmente masculinos.
La desigualdad, como se ha dicho, ha adquirido nuevas formas. Dos quizá menos conocidas son los suelos pegajosos y los precipicios de cristal. A través del primer fenómeno, las mujeres quedan “atrapadas” en tareas de apoyo, con menor visibilidad y acceso a proyectos estratégicos, lo que implica menos oportunidades de ascenso. Mediante el segundo, acceden a puestos de liderazgo en contextos de crisis, más precarios o con mayor probabilidad de fracaso. El contrapunto a estos elementos, se destacó en la Mesa Redonda, es la sororidad que ejercen las mujeres.
Durante el encuentro se destacó que el trabajo continúa penalizando la maternidad, puesto que tanto la brecha salarial como la profesional aparecen con fuerza tras el primer hijo: las mujeres pueden quedar estancadas en su carrera mientras los hombres progresan. Esto no solo repercute económicamente, sino que, a largo plazo, impacta en la carrera profesional, la autonomía económica, las pensiones y el bienestar psicológico.
Por otra parte, “Trabajo, desigualdad y salud mental de las mujeres” puso de manifiesto que la carga mental es una forma invisible de trabajo que afecta, de forma especial, a las mujeres. Esto va más allá del reparto de las tareas domésticas, ya que son ellas quienes asumen con mayor frecuencia la planificación y la organización de la vida familiar. Dicha carga se vincula con peor salud mental, más estrés, agotamiento, conflicto entre la familia y el trabajo y el deterioro de la relación con la pareja.
No obstante, no todas las mujeres se ven afectadas de la misma forma por la desigualdad. Existen colectivos como el migrante y factores socioeconómicos, como la edad y la maternidad, y de formación y de sector profesional que modifican o amplían la desigualdad. En el caso de las mujeres, migrantes, por ejemplo, pueden concentrarse en empleos más precarios, con menos estabilidad y mayor riesgo de exclusión laboral. Además, se enfrentan a la dificultad del reconocimiento de los títulos que poseen en sus países de origen.
En este sentido, existe una brecha de género en los estudios en disciplinas como Matemáticas o Ingeniería, conocidos como STEM, también en Formación Profesional. Esto condiciona el futuro laboral de las mujeres porque limita su acceso a sectores con alta empleabilidad, mejores salarios y más proyección. Esta brecha surge desde edades tempranas y se relaciona con estereotipos de género, falta de referentes, sesgos educativos y familiares, menor autoeficacia percibida, ansiedad ante las matemáticas
Por último, la Mesa Redonda concluyó que la transformación exige trabajar desde la educación, las políticas públicas y la empresa. Para avanzar hacia entornos laborales más igualitarios y saludables hay que ofrecer referentes, apoyar la maternidad y la conciliación y revisar los sesgos de las organizaciones.

Transferencia de conocimiento
“Psicología que Transforma” es una iniciativa destinada a impulsar la transferencia real del conocimiento en Psicología y garantizar que los resultados y avances científicos puedan traducirse en beneficios prácticos para profesionales, administraciones y ciudadanía en general.
A través de sus cuatro ejes, "Psicología, Inteligencia Artificial e Innovación", "Psicología y Mujer", "Psicología, Discapacidad y Equidad" y "Psicología y Convivencia",busca cerrar la brecha entre investigación y realidad social, transformando el conocimiento generado desde la evidencia científica en orientaciones, propuestas, herramientas y acciones aplicables a la práctica profesional, las políticas públicas y el día a día de la población.