Madrid, 20 de abril de 2026. La mesa redonda “Trabajo, desigualdad y salud mental de las mujeres” ha analizado elementos estructurales como el techo de cristal, las brechas salariales y la exclusión laboral. El encuentro se celebró el pasado viernes 17 de abril en la sede delColegioOficialdelaPsicologíadeMadrid para comprender el impacto de las desigualdades laborales en la salud psicológica de las mujeres a lo largo del ciclo vital y en diversos contextos socioeconómicos.

Se trata de una nueva jornada del proyecto “Psicología que Transforma”, la iniciativa de divulgación científica del Colegio, que se ha celebrado en el contexto del Área de Trabajo “Psicología y Mujer”.
El encuentro ha contado con la inauguración de Timanfaya Hernández, Decana del Colegio, quien ha destacado la importancia de esta iniciativa de transferencia de conocimiento basado en la evidencia, ya que inaugura dicha área, cuyo objetivo es que “fuera uno de los temas centrales de la iniciativa”, ya que “la Psicología es una profesión mayoritariamente femenina, y la importancia de las mujeres en la sociedad es algo que hay que seguir poniendo encima de la mesa”.

M.ª Fe Rodríguez, coordinadora del área “Psicología y Mujer” de “Psicología que Transforma”, apuntó, en este sentido, que estudios recientes indican que las mujeres, de media, cobran más de 4.000 euros menos que los hombres o que el 73% de los empleos a tiempo parcial están cubiertos por mujeres, “lo que está muy relacionado con el rol de persona cuidadora”. También señaló que las desigualdades no se limitan al acceso, sino también con la permanencia y la promoción de la mujer en el ámbito laboral.
Una vez finalizada la inauguración, ha dado comienzo la mesa redonda, en la que han participado tres expertas en los ámbitos de la Psicología, la Sociología y las Ciencias de la Computación. En primer lugar, Ana Lisbona, doctora en Psicología por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), explicó, en la ponencia “Psicología organizacional, sesgos de género y bienestar laboral”, el concepto del síndrome de la abeja reina. “Las mujeres nos identificamos con las mujeres, pero este síndrome es justo lo contrario. Las mujeres en puestos de liderazgo o en roles típicamente masculinos ven que se les ponen zancadillas. Las mujeres que rompen techos de cristal se distancian de otras mujeres, pero es una respuesta adaptativa”, comentó.
Además, abordó el concepto de precipicios de cristal, cuando ya se han roto los techos de cristal. La experta incidió en que este término se refiere a los ascensos que se otorgan a mujeres cuando las circunstancias son adversas. “Una vez que las mujeres rompen el techo de cristal no hay que hablar en términos de cantidad, sino de calidad de oportunidades. Cuando las mujeres ascendemos a puestos de responsabilidad es en contextos precarios o de crisis, y, por ellos, fracasamos. Aunque a veces incluso lo conseguimos”, amplió. Este concepto se explica por los estereotipos de género, porque las mujeres son percibidas “como más empáticas”.
Su intervención versó también sobre la conciliación de la vida laboral con la maternidad y el cuidado de la salud mental de las mujeres en el trabajo, especialmente en lo que se refiere al autocuidado.
Seguidamente, intervino María Miyar, Directora de Estudios Sociales de FUNCAS, con “Desigualdad estructural, empleo y brechas salariales”. En su espacio comentó aspectos como la favorable evolución de la brecha salarial de género, las causas de dicha evolución y las diferencias por edad. Además, la experta trató las causas por las que esta brecha aún no ha desaparecido y los condicionantes de la participación laboral de hombres y mujeres. “El cambio está en marcha, lo han protagonizado nuestras madres y ahora lo estáis protagonizando vosotras”, enfatizó.
El aumento de los estudios que experimentó España hace años afectó más acusadamente a las mujeres, que en la actualidad cuentan con una proporción mucho mayor de títulos universitarios. No obstante, no es en todas las carreras, como las tecnológicas, en las que sigue habiendo más hombres, continuó. Las tasas de ocupación y el tipo de trabajo son prácticamente igual en las edades jóvenes, y el dato positivo también se extiende a la brecha salarial, que por debajo de los 35 años no existe en términos de sueldo por hora. “Lo fundamental es que las mujeres están trabajando menos que los hombres. No obstante, la brecha sigue siendo considerable a partir de esta edad y es más acusada en tramos mayores, lo que se explica, en parte, por un desequilibrio educativo en favor de los hombres mayores”, apuntó.
Por último, Yolanda González, profesora del Departamento de Ciencias de la Computación e IA de la Escuela de Ingeniería ICAI, participó con “Segregación educativa y brecha STEM”. Durante su ponencia ahondó en la existencia de una brecha de género en los estudios STEM, orientados a la ciencia, la tecnología y las matemáticas, tanto en Formación Profesional, donde la presencia femenina es de 1 de cada 10, como en estudios universitarios, donde sube a 1 de cada 3. La experta señaló que las niñas, desde edades tempranas, tienden a mostrar mayor ansiedad matemática y una menor autoconfianza que sus compañeros.
González destacó, asimismo, la falta de referentes femeninos en el terreno científico y tecnológico, lo que dificulta que las niñas se identifiquen con estas disciplinas, así como la construcción de una identidad STEM propia, lo que se agrava por la percepción de áreas tecnológicas como “poco sociales”. “Se trata de un problema social complejo”, afirmó.
Entre las principales conclusiones extraídas del encuentro destaca que el trabajo de la Psicología con las mujeres abarca muchos ámbitos y de la vida. Además, se habló del problema de los precipicios de cristal, a través del cual las mujeres llegan a puestos de responsabilidad cuando hay un contexto de crisis, por lo que es más probable el fracaso. Se señaló que la brecha salarial se ha reducido significativamente en edades jóvenes, pero sigue presente cuando se trata de tramos etarios mayores y de empleos que no son a tiempo completo. Sigue siendo acusada la brecha en los estudios tecnológicos en diferentes niveles educativos.
Transferencia de conocimiento
“Psicología que Transforma” es una iniciativa que, bajo sus cuatro áreas de trabajo - Psicología, Inteligencia Artificial e Innovación, Psicología y Mujer, Psicología, Discapacidad y Equidad y Psicología y Convivencia - impulsa la transferencia real del conocimiento en Psicología con el objetivo de que los resultados y avances científicos puedan traducirse en herramientas y acciones aplicables a la práctica profesional, las políticas públicas y el día a día de la población.